Han sido un fin de semana complejo, un
par de lágrimas y un par de pensamientos.
Integré un grupo, viví con ese grupo, reí
junto a él.
Pero ahora, estoy lejos. Y no fue por la
distancia sino por el orgullo. Y no fue
el mío... sino el ajeno.
Dicen que las cosas auténticas son
imperecederas, sobreviven. Ahora, que
me siento libre de presiones, y puedo
discernir con claridad. No hay pesar , ya
no. Lo auténtico nos queda.
Las cosas se iluminan , y yo , sonrío.
par de lágrimas y un par de pensamientos.
Integré un grupo, viví con ese grupo, reí
junto a él.
Pero ahora, estoy lejos. Y no fue por la
distancia sino por el orgullo. Y no fue
el mío... sino el ajeno.
Dicen que las cosas auténticas son
imperecederas, sobreviven. Ahora, que
me siento libre de presiones, y puedo
discernir con claridad. No hay pesar , ya
no. Lo auténtico nos queda.
Las cosas se iluminan , y yo , sonrío.

2 comentarios:
Hola amiga. Llego a ti desde el blog de Noemí, Albanta. Seguimos en contacto. Un abrazo.
Lo autentico siempre nos queda y nos acompaña... hay veces que extrañamos y otras en que piensas que es mejor así... el tiempo avanza y va quedando... siempre.
Saludos bluu!
el.yau
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